La verdad en mis 17 años y 11 días, si me preguntasen en estos momentos que he aprendido, diría que solo a respirar, por que aún cundo cierro los ojos y estoy en posición fetal, siento como si el tiempo no hubiese pasado, que todos hubiese sido un simple sueño, proyecciones de un pequeño aún sin sexo, vivencias ficticias, acontecimientos no acontecidos, y amores no correspondidos. Creo que ese es mi mayor problema, el no ser correspondida, el odiar tanto a una persona por que es la única que no hace lo que piensas que hará, o lo que quieres que haga, y a la vez amar tanto a ese ser divino que es el único no hace lo que quieres que haga, hasta el que te amen, envidio tanto a esas parejas que demuestras su amor en cada rincón de nuestras calles, en las paredes en las plazas, su felicidad inunda los lugares y a mi me da asco. La verdad e sentido la necesidad de correr a abrazarlo y llorar en sus brazos, obligarlo a amarme para poder sentirme viva, si me preguntan, creo que es la única persona que merece que de la vida por ella, la única persona que me ha enseñado a sentir, un error o un favor, eso lo juzgaré más adelante, es que en realidad, nunca quiso hacerlo, se que le hice una promesa y no cumplí, y mis ojos estallaron en lagrimas en un lugar público donde todos vieron que era débil, y no fue por nada más que por el, es que no pude soportar que mi persona especial no estuviese a mi lado en mi día especial, y él estaba ahí, y no quiso acercarse, esperé y esperé, pensé en correr y abrazarlo, admito que sé que para él solo fui un juguete gastado del cual ya se aburrió de jugar con él.
es que un mi cabeza se libera un batalla a muerte, entre mi orgullo y mis sentimientos, esos mismos qué él mismo me enseño, no quiero anda más que a él, vendería mi alma al diablo en este mismo momento por estar con él, por un abrazo y una conversación de aquellas, lo necesito tanto, y aún no sé que hacer, quiero, quiero, quiero tantas cosas de él, y se qué él no, y creo que eso es lo peor, creo que él es lo mejor/peor que me ha pasado.
Mi suplicio es verlo caminar en frente de mí con una sonrisa sincera, mientras yo finjo, finjo alegría, felicidad, olvido, odio. Cuando lo único que quiero es acercarme, conversar y yacer en sus brazos (ser feliz).
Me refugio en una somnolencia eterna, en las drogas, en un letargo y en el alcohol, creo que todo lo que me ha pasado se reduce solo a eso, a sentir y mi estupida manía en que las cosas resulten como yo quiero, el alcohol solo ahoga mis lagrimas que luego se convierten en humo de cigarrillo, que luego toman forma de pastillas y una somnolencia imparable, es que ya no me queda nada más que derrotar mi orgullo y volver a buscarle, para que nunca más vuelva a sentir esa angustia y agonía incontenible.