“Me quiero puro matame”, decia un borracho, entre sollosos mientras su señora lo abrazaba y le decía, “venga pah aca mi washito si nunca lo voy a dejarlo solo, pero vo teni que enteder que llo trshaajo pa`h mantener a mis 4 cabroshicos, y con cuea y me arcanza pah la leshe, y aunque tu no seai de eso te voy a seguirté mantiendo por que llo te amo, y nunca te voy a dejarte solos”